Los mejores líderes manejan varios estilos para actuar bajo presión
Cada estilo tiene una ventaja, pero como cualquier otra fortaleza también se puede convertir una debilidad si no tienes cuidado.
Todos caemos por defecto en 1 de 6 estilos para enfrentar una crisis. La clave esta en poder identificar cuál es el nuestro y aprender cómo adoptar distintos estilos según la situación lo requiera. Imagina que es una especie de ”Liderazgo Adaptativo” para gestión de crisis.
Estos son los 6 estilos:
Faro: da estabilidad y horizonte cuando el equipo empieza a perder la calma; sostenido, se lee como indecisión o frialdad.
Alquimista: sirve cuando la crisis exige reinventarse y no solo resistir; puede perseguir novedad y agotar al equipo con giros.
Bombero: convierte la urgencia en acción cuando hay que moverse ya; empieza a ver incendios donde hay chispas y decide de más.
Estoico: aclara y enfoca en lo que controlas cuando todo se dispersa; puede tratar la emoción como estorbo y aislarse.
Diplomático: protege la confianza cuando el estrés amenaza con dividir al equipo; tiende a cambiar la franqueza por consenso, y a demorar.
Contenedor: impone estructura y decisiones claras para aguantar el temporal; se encierra en su círculo y absorbe la presión en silencio.
Arma tu equipo con estilos distintos.
No un cuarto lleno de Bomberos ni de Estoicos: define reglas de decisión y rutas de escalamiento antes de la crisis, y reparte la carga en sistemas y en personas de confianza.
Accionable
Identifica tu estilo por defecto, anota cómo falla bajo presión y, en tu próxima crisis, haz a propósito una cosa que ese estilo evita: si eres Bombero, pausa antes de decidir; si eres Estoico, pregúntale a tu equipo cómo está.
Basado en un ensayo de Jon Miller y Drew Keller, del Center for Stress Intelligence.

